INTRODUCCIÓN
Como es una costumbre ya, para los habitantes de
los países más empobrecidos de Iberoamérica,
el Estado deja librados a la buena de Dios a los menos agraciados,
generando un tipo de ciudadano, carente de toda posibilidad
y por la actividad que desarrolla en el bajo mundo en el
que se mueve por la falta de alternativas y de contención
gubernamental, esta obligado a ingresar a un submundo que
lo llevará a conseguir rápidamente el desprecio
y el abandono, de quienes por diversas circunstancias, no
han llegado tan abajo aún.
El que hayan sido abandonados a la buena de Dios, nos da
la posibilidad de hacernos cargo de ellos, dado que desde
la Fundación Godofredo de Bouillon, tenemos los elementos
necesarios para iniciar un camino por donde estos seres
puedan transitar, que los conduzca directamente al espacio
social y espiritual que ellos pretenden y sueñan.