SEÑALES EN LA ADOLESCENCIA
Cuando un adolescente expresa
su intención de quitarse la vida, jamás
deberíamos desatender este llamado de atención.
Seguramente, muchos de estos chicos no van a llevar
a cabo actos suicidas. Pero lo importante es que
algunos sí lo harán. La mayoría
de los muchachos y las chicas que se suicidan
han verbalizado previamente su deseo de morir
o, concretamente, han amenazado con suicidarse.
Los cambios negativos en la personalidad
del adolescente que pueden dar pautas de un posible
anuncio de suicidio, se manifiestan al:
• Poner sus cosas en orden
y tirar o regalar sus pertenencias favoritas.
• Sacar sus fotos de la habitación.
• Dormir con fotos de amigos o familiares
o encontrarlas en lugares muy llamativos, como
debajo de la almohada.
• Perder interés en actividades que
previamente le resultaban placenteras.
• Expresar sentirse “horrible”
interiormente.
• Volverse súbitamente alegre o eufórico
luego de un período de depresión.
• Abusar del alcohol o de las drogas.
• Aburrirse seguido, tener dificultad de
concentración, y disminuir su rendimiento
educativo.
• Quejarse de molestias físicas frecuentes,
como dolores de estómago, de cabeza, fatiga,
etc., siempre relacionadas con estados emocionales.
• Escaparse del hogar.
ADEMÁS PRESENTAN: •
Cambios en el apetito: significativo aumento o
pérdida de peso.
• Dificultades con el sueño: le cuesta
dormirse, se despierta durante la noche o muy
temprano por la mañana, duerme en forma
excesiva.
• Lentitud en los pensamientos o movimientos,
o agitación: camina constantemente, no
puede quedarse quieto.
• Fatiga o pérdida de energía:
se queja a menudo de que se siente cansado o refiere
que tiene que hacer un gran esfuerzo para realizar
las actividades cotidianas.
• Sentimientos de desvalorización
o culpa excesiva: es muy crítico de sí
mismo, se culpa mucho por pequeños errores.
• Dificultades para concentrarse: exacerbación
o aparición de signos de distracción,
indecisión y olvidos.
• Pensamientos de muerte, ideación
o intentos de suicidio.
EN SUS RELACIONES FAMILIARES Y
SOCIALES, PUEDEN COMPORTARSE: • Intolerantes
ante el elogio o las recompensas.
• Agresivos sin causa aparente. Con conducta
rebelde o violenta.
• Aislados de sus amigos, familiares o actividades
usuales.
• Descuidados en su aspecto personal. Abandono
del cuidado de su apariencia física.
• Expresando ideas como “la vida no
vale la pena ser vivida”, “no seré
un problema para tí por mucho más
tiempo”, “ya nada importa”o
“no te preocupes ya no te volveré
a ver”.
Se debe tener en cuenta que estas
señales tienen que estar presentes casi
todos los días por un período no
menor de dos semanas y representar un verdadero
cambio con respecto a sus conductas habituales,
generando dificultades en la relación con
los demás o en las actividades cotidianas.
Los síntomas no deben ser atribuibles al
uso abusivo de drogas o medicamentos, ni ser producidos
por otra enfermedad psiquiátrica, duelo
o condición médica.
LOS INDICIOS DE MAYOR RIESGO EN
UN ADOLESCENTE POTENCIALMENTE SUICIDA SON:
•Intentos o gestos previos
•Plan suicida
•Disponibilidad de armas de fuego y medicaciones
potencialmente letales en el hogar
•Plan o método combinado con consumo
de alcohol
•Precauciones para no ser rescatado
•Evidencia de poner en orden sus asuntos
•Ideación suicida muy frecuente
•Comunicaciones suicidas orales o escritas
•Considerar al suicidio como una alternativa
viable
•No establecer un vínculo con el
médico o con sus cuidadores
•Apoyo, supervisión o juicio familiar
inadecuados.
Si reconoce estas señales en algún
joven cercano, no dude en comunicarse con nosotros
o con centros de salud mental. También
es muy importante una charla con algún
profesional de la salud o técnico en prevención
para empezar a abordar aquello que lo altera emocionalmente.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, es fundamental:
Promover el diálogo en el seno familiar:
cuando un chico está angustiado basta que
alguien se acerque para que pueda desahogarse.
Buscar la mirada de quien esté atravesando
un mal momento para poder entrar en su problema,
comprender y orientar en la modificación
de ese estado de ánimo.
FACTORES DE RIESGO PARA COMETER
SUICIDIO
• Inestabilidad del ánimo.
• Conducta agresiva.
• Conducta disocial.
• Elevada impulsividad.
• Rigidez de pensamiento y terquedad de
la conducta.
• Pobres habilidades para resolver problemas.
• Incapacidad para pensar realistamente.
• Fantasías de grandiosidad alternando
con sentimientos de inferioridad.
• Sentimientos de frustración.
• Manifestaciones de angustia ante pequeñas
contrariedades.
• Elevada autoexigencia que rebasa los límites
razonables.
• Sentimientos de ser rechazado por los
demás, incluyendo los padres u otras figuras
significativas.
• Vaga identificación genérica
y orientación sexual deficiente.
• Relación ambivalente con los progenitores,
otros adultos y amigos.
• Antecedentes de haber realizado una tentativa
de suicidio.
• Frecuentes sentimientos de desamparo y
desesperanza.
• Frecuentemente se sienten heridos con
la más mínima crítica.
FACTORES PROTECTORES DEL SUICIDIO
1- Poseer habilidades sociales
que le permitan integrarse a los grupos propios
de la adolescencia en la escuela y la comunidad
de forma positiva.
2- Poseer confianza en sí
mismo, para lo cual debe ser educado destacando
sus éxitos, sacando experiencias positivas
de los fracasos, no humillarlos ni crearles sentimientos
de inseguridad.
3- Tener habilidades para enfrentar
situaciones de acuerdo a sus posibilidades, lo
cual les evitará someterse a eventos y
contingencias ambientales en las que probablemente
fracasará, reservando las energías
para abordar aquellas empresas en las que salga
triunfador.
4- Tener capacidad de autocontrol
sobre su propio “destino”.
5- Poseer y desarrollar una buena
adaptabilidad, responsabilidad, persistencia,
perseverancia, razonable calidad de ánimo
y de los niveles de actividad.
6- Aprender a perseverar cuando
la ocasión lo requiera y a renunciar cuando
sea necesario.
7- Tener buena autoestima, autoimagen
y suficiencia.
8- Desarrollar inteligencia y
habilidades para resolver problemas.
9- Saber buscar ayuda en momentos
de dificultades, acercándose a la madre,
el padre, los abuelos, otros familiares, un buen
amigo, los maestros, el médico, el sacerdote
o el pastor.
10- Saber pedir consejos ante
decisiones relevantes y saber elegir la persona
más adecuada para brindarlos.
11- Ser receptivo a las experiencias
ajenas y sus soluciones, principalmente aquellas
que han tenido exitoso desenvolvimiento.
12- Ser receptivo ante las nuevas
evidencias y conocimientos para incorporarlos
a su repertorio.
13- Estar integrado socialmente
y tener criterio de pertenencia.
14- Mantener buenas relaciones
interpersonales con compañeros de estudio
o trabajo, amigos, maestros y otras figuras significativas.
15- Tener apoyo de los familiares
y sentir que se le ama, se le acepta y apoya.
16- Lograr una auténtica
identidad cultural.
17- Poseer habilidades para emplear
adecuada y sanamente el tiempo libre.
18- EVITAR EL CONSUMO DE SUSTANCIAS
ADICTIVAS (café, alcohol, drogas, tabaco,
fármacos, etc.)
19- Aprender a posponer las gratificaciones
inmediatas por aquellas a largo plazo que arrojen
resultados duraderos.
20- Desarrollar una variedad de
intereses extrahogareños que le permitan
equilibrar las dificultades en el hogar si las
tuviera.
21- SABER EXPRESAR A PERSONAS
CONFIABLES AQUELLOS PENSAMIENTOS DOLOROSOS, DESAGRADABLES
Y MUY MOLESTOS, INCLUYENDO LAS IDEAS SUICIDAS
U OTRAS, POR MUY DESCABELLADAS QUE PUDIERAN PARECER.
A estos factores habría
que añadir la capacidad para hacer utilización
de los servicios de salud mental, como las consultas
de orientación, consejería, de psicología
o psiquiatría, las unidades de intervención
en crisis, los servicios médicos de urgencia,
los médicos de la familia, voluntarios
en la prevención del suicidio, etc. Se
debe educar a los adolescentes en el aprovechamiento
de la fuentes de salud mental existentes en la
comunidad, cuándo hacer uso de ellas, qué
beneficios se pueden obtener, qué servicios
o posibilidades terapéuticas se les puede
brindar y favorecer con ello que se haga un uso
racional de las mismas.
GUÍA PRÁCTICA PARA LA EVALUACIÓN
DEL RIESGO SUICIDA EN ATENCIÓN PRIMARIA
1) ¿Los familiares temen
que el sujeto realice un intento de suicidio?
Mediante esta pregunta se recabará
cualquier conducta anómala o expresión
verbal que haga sospechar a los familiares esta
posibilidad. Por su estrecha vinculación
con las familias este aspecto es de fácil
abordaje por los médicos de familia, aunque
también por amigos íntimos, familiares
y otros parientes. (7)
La respuesta positiva acumula
3 puntos .
2) Actitud poco cooperadora del
sujeto en la entrevista. Motto considera la ambivalencia
o el negativismo al entrevistar a un individuo
con riesgo suicida un signo importante a tener
en cuenta. En este ítem que se propone
no se califica la conducta del individuo en términos
que pudieran ser poco usuales o desconocidos para
el entrevistador. La actitud poco cooperadora
define un comportamiento fácilmente evidenciable
y aunque puede deberse a diferentes trastornos
psiquiátricos (mutismo delirante, depresión
con lentitud psíquica y motora, trastorno
esquizotípico o esquizoide de la personalidad,
rechazo a recibir ayuda en cualquier trastorno
de la personalidad), no se necesita realizar un
diagnostico para contabilizar este ítem.
La respuesta positiva acumula
3 puntos.
3) El sujeto manifiesta deseos
de morir.
Si el individuo coopera , puede
manifestar tales deseos, lo cual denota inconformidad
del sujeto con su propia existencia y es el preludio
de una futura ideación suicida, lo cual
fue expuesto por Menninger al referirse a los
tres deseos existentes en todo suicida: el deseo
de morir, el deseo de matar y el deseo de ser
matado. Por otra parte el deseo de morir puede
ser la manifestación inicial del comportamiento
suicida si se le suman otros factores de riesgo
para esta conducta.
La respuesta positiva acumula
2 puntos
4) El individuo manifiesta ideas
suicidas.
Mediante este ítem se
intenta evaluar la presencia de ideas suicidas
en el sujeto en el momento presente (el “aquí
–ahora”)
La respuesta positiva acumula
4 puntos
5) El sujeto expone un plan suicida.
Evidentemente no es lo mismo
tener deseos de morir o pensar quitarse la vida
sin precisar como hacerlo, que elaborar o planificar
como llevarlo a vías de hecho, lo cual
es de extrema gravedad para la supervivencia de
la persona.
El plan suicida es la manifestación
más estructurada y por tanto más
grave de la ideación suicida .
La respuesta positiva acumula
5 puntos.
6)El individuo tiene antecedentes
de trastornos psiquiátricos.
Mediante este ítem se recaban
los antecedentes patológicos personales
de enfermedad mental sin que el médico
u otro personal paramédico o voluntariado
se enfrenten a la necesidad de realizar un diagnóstico
psiquiátrico preciso. Aquí quedan
incluidas todas las enfermedades que pueden conllevar
al suicidio y la importancia de este ítem
es reconocer al enfermo mental como un grupo con
mayor posibilidad de cometer suicidio que la población
en general.
La respuesta positiva acumula
4 puntos.
7.- El sujeto tiene antecedentes
de hospitalización psiquiátrica
reciente
Este ítem se tiene en cuenta
debido a la frecuencia con que ocurre el suicidio
en los egresados de un servicio de psiquiatría,
principalmente durante los primeros seis meses
La respuesta positiva acumula
2 puntos.
8.- El individuo tiene antecedentes
de intento de suicidio. Es reconocido que entre
el 1% a 2% de los sujetos que realizan un acto
suicida se suicidan durante el primer año
y entre el 10% a 20% en el resto de sus vidas
lo que justifica su inclusión en esta guía.
La respuesta positiva acumula
3 puntos.
9.- El sujeto tiene antecedentes
familiares de conducta suicida.
William Farr en 1841 sentenció:
“No hay un hecho mejor establecido que el
efecto imitativo en la conducta suicida”
y en la actualidad se menciona el papel que juegan
los medios de difusión masiva en la génesis
del suicidio cuando esta temática no es
bien tratada. (13). Por otra parte, en este ítem
quedan incluidos los llamados factores biológicos
y genéticos.
La respuesta positiva acumula
3 puntos.
10.- Presencia de un conflicto
actual (pareja o familia)
Independientemente que no son
estos los únicos conflictos que pueden
precipitar un intento de suicidio o un suicidio,
las evidencias los consideran entre los más
frecuentes en cualquier latitud y cultura. Aquí
se incluyen el resto de los posibles estresores
agudos que pueden desencadenar una crisis suicida.
La respuesta positiva acumula
2 puntos.
VALORACIÓN DEL RIESGO DE
AUTODESTRUCCIÓN
Si la suma de la puntuación
sobrepasa los 18, el sujeto debe ser hospitalizado
ya que el peligro de suicidio es muy elevado.
Si la suma se encuentra entre
10 a 18 puntos sin contabilizar las preguntas
1, 4 y 5, el individuo debe ser observado por
parte de un personal especializado en las instituciones
correspondientes.
Si la suma es menor de 10 puntos sin contabilizar
las preguntas 1, 4 y 5, el paciente debe tener
interconsulta con un experto en salud mental.
Esta guía tiene la ventaja
de evaluar el riesgo sin necesidad de realizar
un diagnóstico psiquiátrico, así
como normatizar qué hacer en cada situación,
y sólo requiere para su obtención
un interrogatorio al paciente y si éste
no coopera, al familiar.
PRENSA / Asociación Antidrogas de la República
Argentina
Delegado por Argentina ante la Drug Watch International
Estados Unidos 1312 Capital Federal - 4942-1789
y 155 132 8916