En los últimos años,
el consumo de cocaína se ha incrementado
notablemente. La popularidad que ha alcanzado
la sustancia entre los adolescentes se puede atribuir
a diversos factores como el consumo entre los
personajes importantes de la sociedad (por ejemplo,
atletas, presentadores, empresarios y profesionales),
creándose así la idea de que 'se
trata de una droga relativamente inofensiva de
la clase alta que le da status al individuo'.
Otros factores son la gran cantidad de expendios
del producto que la hace más accesible
y la aparición de 'pasta base', droga que
los estudiantes adolescentes adquieren fácilmente
para fumar a bajo costo.
Su consumo se hace por medio de
inhalación ('aspirado') o por vía
intravenosa diluida en agua. Cuando se mezcla
con heroína para uso intravenoso en una
sola inyección se la conoce como 'speedball'.
Existe una nueva versión conocida como
'crack' o base libre obtenida a través
de una simple conversión química
de la cocaína, atractiva para los consumidores,
porque produce una euforia instantánea
e intensa.
Otros efectos de esta droga son: acción
anestésica local, potente estimulante del
SNC, sentimientos de mayor autoconfianza y vigor,
acompañados de una disminución de
las inhibiciones.
Probablemente el aumento del consumo
y de la dependencia de la cocaína está
relacionado con el estímulo gratificante
de muy corta duración que llevan al consumidor
a buscar con regularidad aquella sensación
de bienestar. El consumo crónico de cocaína
conduce tanto a la tolerancia como a la dependencia,
creando adicción física y psicológica.
Los consumidores habituales pueden experimentar
algunos cambios en el estado de ánimo,
depresión, problemas de sueño, pérdida
de la memoria, aislamiento social y pérdida
del interés por el estudio, el trabajo,
la familia y los amigos.
Trastornos relacionados con cocaína
Criterios para el diagnóstico de Intoxicación
por cocaína
A. Consumo reciente de cocaína.
B. Cambios psicológicos o comportamentales
desadaptativos clínicamente significativos
(p. ej., euforia o afectividad embotada; aumento
de la sociabilidad; hipervigilancia; sensibilidad
interpersonal; ansiedad; tensión o cólera;
comportamientos estereotipados; deterioro de la
capacidad de juicio, o deterioro de la actividad
laboral o social) que se presentan durante, o
poco tiempo después, del consumo de cocaína.
C. Dos o más de los siguientes signos,
que aparecen durante o poco tiempo después
del consumo de cocaína:
1. taquicardia o bradicardia
2. dilatación pupilar
3. aumento o disminución de la tensión
arterial
4. sudoración o escalofríos
5. náuseas o vómitos
6. pérdida de peso demostrable
7. agitación o retraso psicomotores
8. debilidad muscular, depresión respiratoria,
dolor en el pecho o arritmias cardíacas
9. confusión, crisis comiciales, discinesias,
distonías o coma
D. Los síntomas no se deben
a enfermedad médica si se explican mejor
por la presencia de otro trastorno mental.
Trastornos inducidos por cocaína
• Intoxicación por cocaína
• Alteraciones perceptivas
• Abstinencia de cocaína
• Delirium
• Trastorno psicótico: con ideas
delirantes, con alucinaciones
• Trastorno del estado de ánimo
• Trastorno de ansiedad
• Trastorno del sueño
• Trastorno sexual
Criterios para el diagnóstico de Abstinencia
de cocaína
A. Interrupción (o disminución)
del consumo prolongado de abundantes cantidades
de cocaína.
B. Estado de ánimo disfórico y dos
(o más) de los siguientes cambios fisiológicos
que aparecen pocas horas o días después
del Criterio A:
1. fatiga
2. sueños vividos y desagradables
3. insomnio o hipersomnia
4. aumento del apetito
5. retraso o agitación psicomotores
C. Los síntomas del Criterio
B causan un malestar clínicamente significativo
o un deterioro de la actividad laboral, social
o de otras áreas importantes de la actividad
del sujeto.
D. Los síntomas no son debidos a enfermedad
médica ni se explican mejor por la presencia
de otro trastorno mental.
¿Cuáles son los
efectos de la cocaína a largo plazo?
La cocaína es una droga extremadamente
adictiva. Una vez que un individuo prueba la cocaína
le es muy difícil predecir o controlar
a que extremo continuará usándola.
Se cree que los efectos adictivos y estimulantes
de la cocaína son principalmente el resultado
de su habilidad para impedir la reabsorción
de la dopamina por las células nerviosas.
El cerebro emite la dopamina como un sistema de
gratificación, y la misma es directa o
indirectamente relacionada a las propiedades de
adicción de todas las principales drogas
de abuso.
Se puede desarrollar una tolerancia
considerable al "high" de la droga y
muchos adictos reportan que, aunque traten, no
obtienen el mismo placer como cuando la usaron
por primera vez. Algunos de los que la usan a
menudo aumentan la dosis para intensificar y prolongar
la euforia. Aunque puede ocurrir una tolerancia
al "high," también los que la
usan pueden desarrollar más sensibilidad
("sensitización") a los efectos
anestésicos y convulsivos, sin tener que
haber aumentado la dosis. Este aumento en la sensibilidad
puede explicar por qué algunas muertes
ocurren después del uso de dosis de cocaína
relativamente pequeñas.
Cocaína en el cerebro
En el proceso normal de comunicación, la
dopamina es segregada por una neurona a la sinapsis,
donde se combina con los receptores de la dopamina
en las neuronas adyacentes. Normalmente la dopamina
se recicla a las neuronas transmisoras por una
proteína especializada llamada el transportador
de la dopamina. La cocaína se adhiere al
transportador de la dopamina y bloquea el proceso
normal de reciclaje, resultando en una acumulación
de la dopamina en la sinapsis lo que contribuye
a los efectos placenteros de la cocaína.
Cuando la cocaína se usa de corrido, o
sea, repetidamente y en dosis cada vez más
grandes, puede conducir a un estado de irritabilidad,
inquietud y paranoia. Esto puede causar un episodio
total de sicosis paranoide en que el individuo
pierde el sentido de la realidad y sufre una serie
cambios:
Adicción
Irritabilidad y cambios de temperamento
Intranquilidad
Paranoia
Alucinaciones auditivas
¿Cuáles son las complicaciones médicas
que resultan del abuso de la cocaína?
Aumento de energía
Disminución de apetito
Agudeza mental
Aumento en las palpitaciones del corazón
y la tensión arterial
Contracción de los vasos sanguíneos
Aumento de la temperatura
Dilatación de las pupilas
Hay una cantidad enorme de complicaciones médicas
asociadas con el uso de la cocaína. Entre
las más frecuentes se encuentran las cardiovasculares,
tales como irregularidades en el ritmo del corazón
y ataques cardíacos; los problemas respiratorios
que causan dolores del pecho y fallos respiratorios;
los efectos neurológicos que producen las
embolias, convulsiones y dolores de cabeza; las
complicaciones gastrointestinales que causan dolores
abdominales y náuseas.
Varios tipos de ataques cardíacos
han sido asociados al uso de la cocaína.
Se sabe que esta droga ocasiona ritmos caóticos
al corazón (fibrilación ventricular);
acelera los latidos del corazón y la respiración;
aumenta la tensión arterial y la temperatura
del cuerpo. Los síntomas físicos
pueden incluir visión nublada, dolor en
el pecho, fiebre, espasmos musculares, convulsiones
y coma.
Las reacciones adversas al uso
de la cocaína fluctúan dependiendo
de como se administra. Por ejemplo, cuando se
inhala regularmente puede causar una pérdida
del sentido del olfato, crear hemorragias nasales,
problemas al tragar, ronquera y una irritación
general del tabique nasal lo que puede producir
una condición crónica de irritación
y secreción de la nariz.
Cuando se ingiere la cocaína puede causar
gangrena en los intestinos porque reduce el flujo
de la sangre. Además, las personas que
se la inyectan, tienen marcas de pinchazos, usualmente
en los antebrazos.
Los que la usan en las venas también pueden
experimentar reacciones alérgicas, ya sea
a la droga o a algunos de los componentes que
le agregan a la cocaína en la calle y algunas
veces estas reacciones pueden provocar la muerte.
La cocaína tiende a reducir el consumo
de alimentos, por lo tanto, el uso habitual causa
la pérdida de apetito, de peso y la malnutrición.
Las investigaciones han demostrado
que existe una interacción potencialmente
peligrosa entre la cocaína y el alcohol.
Cuando se usan conjuntamente, el organismo los
convierte en etileno de cocaína.
El efecto del etileno de cocaína en el
cerebro es más largo y más toxico
que cuando se usa la droga por sí sola.
Aunque se necesitan más estudios, se debe
tomar en consideración que de las muertes
ocasionadas por las drogas, las más comunes
son las ocasionadas por la combinación
de la cocaína con el alcohol.
Claudio Izaguirre
Presidente
Asociación Antidrogas de la República
Argentina
Delegado por Argentina ante la Drug Watch International
Estados Unidos 1312 Capital Federal - 4942-1789
y 155 132 8916