DESPENALIZACIÓN DEL CONSUMO DE MARIHUANA

 

         Es de público conocimiento, que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, está considerando despenalizar el consumo personal de drogas, causa por la que vienen bregando varios miembros del Poder Ejecutivo, asesorándose “supuestamente” por un grupo de “Especialistas”, entre los cuales no se encuentra ningún Psiquiatra. Ausencia llamativa, o tal vez acorde con la racionalidad, sino dudosa, al menos controversial de la mencionada despenalización, que creemos no resolverá nada, sino que incluso agravará más un tema ya demasiado grave.

 

         Porque: ¿quién puede graduar el “consumo personal”?; ¿es una dosis o son muchas de acuerdo a la posición del adicto en la “carrera” de su autodestrucción? Por eso, si usualmente los tratantes de estos casos son profesionales psiquiatras, llama la atención que no se los haya consultado ni a título personal, ni Institucional; aunque sepamos que habitamos un  país donde la falta de lógica o la coexistencia de lógicas contradictorias son presencias lamentablemente habituales, por no decir cotidianas.

 

No se ha evaluado tampoco, qué pasa con la “narcodelincuencia”, donde una sola de esas dosis “despenalizadas” puede “gatillar” una o más muertes, rotos los frenos de continencias mínimas. Por otro lado, una dosis de consumo personal de “ácido, marihuana, heroína, cocaína, de “paco”, de crack”, etc. ¿son equivalentes? Jamás, al menos en la capacidad de daño para sí o para terceros que conllevan.

 

         Los “narcotraficantes”, por otro lado, suponemos que muy agradecidos ante un Estado, que con medidas improvisadas incremente el “mercado” de usuarios que se animarán seguramente más, ante el permiso o la legalización que obrará como una suerte de estímulo a la producción, tránsito y consumo, bajo la forma de un círculo vicioso ampliado.

 

         ¡Ojalá, la Suprema Corte, esté a la altura de su función cuando muchas otras instancias no lo están ni se preocupan por ello! ¡Ojalá, prime el criterio científico y no el demagógico y facilista que es el más usual y viene haciendo estragos en varias áreas de organización “desorganizada”¡ ¡Ojala se consulte a “especialistas” de verdad, y no a “amigos” de turno con el sí fácil de la obsecuencia y la ignorancia de estos temas ¡

 

         En Oriente se ha dicho que: “el aleteo de una mariposa puede provocar un terremoto en otro lugar de este mundo”. ¡Ojalá, el “liberado” o despenalizado vuelo de las mariposas del consumo personal de drogas, no genere un terremoto en nuestra frágil estructura de salud pública, sostenida con alfileres y donde no abunda, por no decir que casi no hay, Centros de Atención al Adicto, cuya población viene creciendo desmesuradamente a la sombra de falencias Institucionales  diversas; y que nos animamos a aventurar que crecerá aún más si se legaliza la transgresión para sujetos (los adictos) con severos déficits legales.

 

         Por favor, tengan a bien recurrir a la cordura que aún no se alejó totalmente de estas tierras nuestras, y asesorarse por profesionales idóneos, formados por y para atender estos cuadros que le disguste a quien le disguste son esencialmente psiquiátricos y psicopatológicos, aunque también sean sociopatías, patologías culturales. Despenalizar el consumo quitará del camino una piedra más en el camino de la autodestrucción de cada drogodependiente y de la sociedad en la que vive.

 

         Hay que tener en cuenta que el drogadicto no es un delincuente, es un enfermo mental.

 

 

Lic. Gabriel Espiño

DNI 8.629.001

 

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